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Una obviedad: no hay dos parejas ni dos personas iguales. Pero cuando alguien se separa y vuelve a tener relaciones sexuales con otras personas, suele cumplirse un determinado patrón.

Si llevabas mucho tiempo de matrimonio o compromiso y te divorcias, al principio sentirás algo de desorientación. Volver al «mercado» del amor tras haber estado muchos años con una pareja (siendo fiel) causa cierta impresión. De repente te das cuenta de que se te ha olvidado cómo coquetear, o de que te esperan cosas nuevas a la vuelta de la esquina, pero no sabes cuáles.

Si alguna vez te has preguntado cómo es volver a tener sexo con otras personas después del divorcio, pero tienes miedo de preguntarle la verdad a alguien, no te preocupes. Te lo contamos:

1) Sentirás muchas ganas

Si has estado con una pareja muchos años, y te has portado bien, tendrás muchas ganas de divertirte en la cama con otras personas. El sexo tras el divorcio es emocionante porque vuelves a sentir el cuerpo desnudo de otra persona después de mucho tiempo. Conoces otras formas de besar, de querer y de hacer el amor.

2) Te puedes «viciar»

Una vez pasado el periodo de duelo, muchas personas que acaban de atravesar una ruptura y que comienzan a hacer el amor con otras personas suelen «viciarse». Es una época en que los encuentros sexuales se vuelven frecuentes. Le coges el gusto a volver a salir, seducir, sentirte deseado/a… y encadenas citas. En esos momentos, la persona recién divorciada no está preparada sentimentalmente para involucrarse en otra relación comprometida, y lo único que busca es placer y diversión.

3) Te sientes como adolescente

Volverás a sentir nervios ante los encuentros con otras personas. Pensarás qué ponerte, dónde llevar a tu compañero/a, de qué hablar… Todo eso te recordará a tu época de adolescente, cuando los primeros besos te ponían en las nubes. Además, tu deseo sexual estará disparado, como hace unos años.

4) Aumentará tu autoestima

Cuando estás en una relación seria y comprometida, sueles sentir mucha seguridad en numerosos aspectos, pero también poco refuerzo en la autoestima. Las parejas que llevan muchos años juntas se olvidan de decirse lo atractivas que se ven, o lo bien que lo hacen en la cama. Las personas que salen de una relación larga y seria suelen ver reforzada su autoestima porque los comentarios positivos de sus nuevos amantes: «Qué bien lo haces», «qué bella eres» o «qué bien te sienta ese vestido» son detalles tontos que al final se acaban echando de menos en una relación larga.

5) Puedes bajar demasiado el listón

Ojo, no todo es bueno. A veces puede bajar la autoestima, sobre todo si la persona divorciada ha sido abandonada por su anterior pareja. Esto puede llevarle a acabar en camas ajenas por simple desesperación. Es posible, incluso, que seduzca a personas que no acaban de ser de su agrado solo por el mero hecho de sentirse deseado/a. Esto puede acabar resultando tóxico, porque la persona no sana la herida y solo pone parches con sexo sin compromiso y que en realidad no le llena.

6) Sobrevalorarás el sexo

En los meses siguientes a una ruptura, y si esta ha sido de forma agradable entre las partes, es normal que la persona divorciada solo quiera sexo y que lo sobrevalore. Si es tu caso, ten en cuenta que esto pasará y que luego te calmarás. Lo más probable es, de hecho, que con el paso del tiempo vuelvas a querer tener una pareja estable.

7) Sexo más desinhibido

Cuando llevas mucho tiempo con alguien, al final acabas repitiendo el mismo «método» sexual continuamente. Aunque te den ganas de probar cosas nuevas, como hacer un trío, al casarte simplemente las descartaste. Ahora, en cambio, tienes una nueva oportunidad para hacerlo y para pedir lo que quieras en la cama. Te sentirás más libre y deshinibido/a, sobre todo porque no conoces del todo a las personas con las que te acuestas.

8) Más conocimiento sexual

Haber mantenido relaciones sexuales con la misma persona durante años te ha dado una experiencia en la cama que no tenías antes de casarte. Es decir, ahora sabes cómo eres en horizontal, qué es lo que te gusta y lo que no, si eres dominante o pasivo/a, en qué posturas funcionas mejor, cómo te gusta el sexo oral… Una ventaja que te ayudará a seguir explorando.

9) Puedes querer volver con tu ex

No todo puede ser de color de rosa. De hecho, hay mucha gente que quiere volver con su expareja o le echa mucho de menos tras mantener relaciones sexuales con otras personas. Se sienten incómodas piel con piel con alguien casi desconocido y añoran la comodidad y seguridad que tenían con su ex. O comienzan a comparar cada gesto de sus nuevos/as amantes con lo que hacían antes. Si esto te sucede, te recomendamos que lo pienses bien antes de llamar a la puerta que ya estaba cerrada. Y, sobre todo, que hasta atravesar el duelo evites meterte en relaciones sin compromiso.

Fuente: vozpopuli.com

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