Categoría :

Promocionar la idea del poliamor a menudo viene con muchas miradas extrañas y demasiadas preguntas y sospechas. ¿Realmente es malo romper la tradición y salir o casarte con varias personas a la vez? ¿La monogamia es la única situación ideal? Ambas partes tienen sus ventajas y desventajas, por lo que, en última instancia, debes hacer lo que te parezca correcto o aquello que te haga sentir mejor contigo mismo/a y con tu entorno.

Relaciones poliamorosas

Ser poliamoroso/a significa salir con más de una persona a la vez. A veces, estas relaciones abiertas duran años, y todos los miembros entienden y cooperan de una manera armónica. Sin embargo, hay un detalle que es bueno señalar desde el principio: no es lo mismo una relación abierta que una poliamorosa o el estilo de vida swinger. Para ponerlo más claro:

  1. Pareja abierta: Cada uno de los integrantes tiene la libertad de tener sexo con alguien más (solo sexo), y una vez acepta este hecho no tiene derecho a hacer reclamaciones, a menos de que la persona rompa alguna norma ya estipulada. Las normas van desde no tener sexo con ciertas personas, no en la misma casa o ciertos lugares que sean exclusivos. Además, hay quienes prefieren que el sexo no se repita más de dos veces para que no se creen lazos afectivos, porque si esto ocurre empieza el poliamor.
  2. Poliamor: En el camino las personas entienden que pueden amar a más de una persona a la vez, aquí los sentimientos y el sexo sí van de la mano. Sin embargo, de la pareja principal se pueden desprender ciertas jerarquías, por lo que se tendrá que hablar de los roles de cada uno. Aunque sean varios integrantes en medio de la relación, eso no quiere decir que le pueden ser infieles a su círculo amoroso, allí también se establecen normas y todo debe ser consentido. Cuando se habla de poliamor, se habla de una relación de más de dos personas, es decir, todos interactúan entre sí y no hay problemas con las preferencias sexuales.
  3. Swinger: Es una de las más sencillas de entender, ya que su base es el sexo. Las parejas salen a fiestas para que cada uno pueda tener un encuentro ocasional con un externo, sin incluir sentimientos, ni sobrepasar la barrera de lo físico. La pareja acepta en su totalidad el encuentro erótico y sexual, pero una vez se cierra el telón ellos siguen con su vida normalmente.

Una vez entendido esto, es necesario contemplar que tener múltiples parejas conlleva riesgos y cierta alienación en quienes ven la monogamia como la única forma de relacionarse. Aquí mencionamos algunas de las ventajas y desventajas más notorias de este tipo de relaciones:

Pros de las relaciones poliamorosas

  1. Amor libre: Puedes enamorarte libremente, no tienes que preocuparte por limitar tus sentimientos a una sola persona por toda la eternidad y esto se siente como algo liberador. Te sientes libre de los cambios de las construcciones sociales. Serás recompensado/a repetidamente con nuevas experiencias obtenidas al poder amar a tantas personas como tu corazón desee.
  2. Crecimiento personal: El poliamor puede ser todo un desafío, porque puedes conocer a personas que te enfrentarán cara a cara con la última versión de ti mismo/a y después te harán ver cómo puedes cambiar una vez más, encontrando una versión más nueva y mejorada. Tendrás más apertura a una avalancha constante de nuevas experiencias, aventuras y posibilidades. El poliamor ciertamente no se trata de asentarse… si no de disfrutar de las emociones hacia uno mismo y hacia los demás.
  3. Tener oportunidades: Salir con más de una persona significa que tienes la oportunidad de conocer a un montón de personas a la vez. Esto abre oportunidades para encontrar uno o dos seres humanos con los que deseas permanecer durante bastante tiempo.
  4. Apoyo: Tener múltiples parejas significa que tienes pilares adicionales de apoyo en los que te rodean. Cuando alguien de tu alrededor no está disponible, tendrás a otras personas que te quieren y te respetan para poder escucharte o consolarte en los momentos que lo necesites.

Contras de las relaciones poliamorosas

  1. Celos. Las personas en relaciones poliamorosas generalmente comienzan a sentirse celosas cuando «no son la niña de los ojos» de otra persona. Es la naturaleza humana, después de todo.
  2. Inestabilidad. Debido a que puedes estar intercambiando parejas todo el tiempo, tratar de encontrar personas que sean compatibles o simplemente tolerantes entre sí puede ser un desafío. También te darás cuenta de que es bastante complicado que otras personas se lleven bien aunque tú seas el punto de unión de la relación poliamorosa.
  3. Ostracismo social. El poliamor generalmente está mal visto en la mayoría de las sociedades y religiones. Se considera inaceptable y, por lo tanto, tanto tú como tus parejas puede que no reciban aceptación o buen trato en determinados entornos o comunidades.

Fuentes: bekiapsicologia.com, pulzo.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *