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Para la mayoría, las relaciones sexuales son sinónimo de intimidad, goce y placer. Pero ¿qué ocurre cuando no logramos satisfacernos del todo? Generalmente, cuando no disfrutamos de esta práctica se levantan las primeras banderas de alerta, indicándonos que algo no anda bien con nuestro bienestar sexual.

Coito doloroso, disfunción eréctil, eyaculación precoz, vaginismo, son algunos de los problemas sexuales más frecuentes en hombres y mujeres, pero afortunadamente aquí te explicamos las claves para solucionarlos.

Los problemas sexuales más frecuentes en mujeres

1.- Anorgasmia Coital

Se trata de la incapacidad de alcanzar el orgasmo durante el coito, y suele darse en mujeres jóvenes o en mujeres de 45 años.

Existen dos tipos: la primaria, que afecta desde siempre a la mujer, y la secundaria, que se da en quienes no pueden llegar al clímax por pérdida de excitación, ansiedad o bloqueo, entre otras causas.

Si presentas estos síntomas no te alarmes, pues los expertos señalan que hay un alto porcentaje de mujeres afectadas, bien sea por la falta de buen acoplamiento con la pareja o porque no hay una buena estimulación del clítoris.

Cabe señalar, que para combatir esta disfunción no se necesitan medicamentos sino técnicas conductuales, como ayudar a cultivar la sensualidad y a conocer mejor nuestro cuerpo.

2.- Vaginismo

Se llama así a la contracción refleja e involuntaria de la musculatura de la entrada vaginal que en ocasiones impide la penetración.

De acuerdo a diferentes estudios realizados, esto puede producirse a partir de un momento específico de la vida como un parto, una mala relación de pareja o una agresión sexual.

Para tratarla, los especialistas deben asesorar y evaluar psicológicamente las vivencias de la mujer, de modo de que gane confianza en sí misma y en su pareja.

3.- Dispareunia

Más conocida como “coito doloroso”, ocurre cuando la mucosa se atrofia y se abre como “cuando se nos parten los labios”, apareciendo pequeñas heridas en la parte interior o exterior de la vagina que causan molestias en las relaciones sexuales. Esta disfunción es común en mujeres que han pasado por algún parto y, con mayor frecuencia, en aquellas que pasan por la menopausia.

Según los sexólogos, lo ideal es hidratar y mimar la zona antes del sexo: el objetivo es evitar la sequedad de la mucosa con lubricantes para tener una buena respuesta sexual.

4.- Falta de deseo sexual

El denominado “deseo sexual hipoactivo” ocurre cuando la mujer pierde interés por el sexo, muchas veces motivada por la edad, el paso del tiempo o el desgaste de la relación de pareja.

Para tratar este problema, se recomienda que un especialista evalúe el estado general de la persona y que realice una entrevista para detectar eventuales problemas psicológicos, para llegar a los orígenes de esta falta de líbido.

Las disfunciones sexuales a menudo se deben a un problema de adaptación y entendimiento dentro de la pareja, de modo que el diálogo (entre ambos y con un especialista) resulta vital para superarlas.

Los problemas sexuales más frecuentes en hombres

5.- Disfunción Eréctil

Mal llamada «impotencia», este problema afecta principalmente a los hombres mayores de 50 años, aunque puede producirse a cualquier edad.

Una causa fundamental es el envejecimiento, ya que con el paso de los años el organismo no funciona como cuando somos más jóvenes. Aunque también puede existir una predisposición genética.

Además, hay ciertas enfermedades pueden generar impotencia como la hipertensión, que provoca un deterioro de las arterias del pene, mientras que los fármacos que se toman para tratarla pueden resultar perjudiciales. Algo similar sucede con ciertos medicamentos utilizados para reducir los niveles de colesterol.

Lo importante es saber que, quien quiere dejar atrás esta disfunción, puede hacerlo: actualmente existen medicamentos y técnicas para combatirla, como inyecciones intracavernosas y geles que se aplican en el órgano sexual.

6.- Eyaculación precoz

Este problema, que afecta principalmente a hombres entre los 20 y 30 años, se relaciona con el grado de excitabilidad en la relación sexual. Se trata de personas que eyaculan de una forma mucho más rápida de lo deseable y tienen una relación sexual muy breve.

Si bien sus causas son psicológicas y no orgánicas, la paroxetina es un fármaco que permite suavizar la contracción de los conductos deferentes –por donde pasan los espermatozoides–, relacionados con la eyaculación y el orgasmo, para contribuir a la mejora del autocontrol.

7.- Eyaculación retardada

Es una disfunción caracterizada por la ausencia o retraso de eyaculación durante la penetración o cualquier estímulo sexual. Generalmente, se considera como un trastorno psicológico aunque además puede asociarse a la pérdida de sensibilidad en las personas mayores.

Hoy en día, existen medicamentos que, unidos a una terapia conductual, permiten acelerar la respuesta eyaculatoria.

8.- Curvatura de pene

Se manifiesta por una desviación del miembro durante la erección, pese a que cuando está “en reposo” no se advierte nada extraño.

Existen diferentes niveles de afección: una curvatura de hasta 20 grados por lo general no impide mantener relaciones sexuales satisfactorias. Más allá de ese rango (hay incluso curvaturas de hasta 90 grados) se requiere ayuda profesional.

Los especialistas precisan que el tratamiento requiere de una cirugía que suele ser larga y compleja porque puede implicar que haya que desmontar el pene entero empleando parches. Y advierten un detalle importante: los antiinflamatorios son útiles para tratar el dolor, pero no reducen la curva del pene.

Fuente: desdelaplaza.com

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