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Una de las zonas más erógenas para ambos sexos son los pezones. Que además tienen la ventaja de poder «encenderse» de diversas formas, ya sea con las manos, la lengua, los dientes… ¡y lo que se te ocurra!

Cuando pensamos en el orgasmo, generalmente consideramos que son nuestros genitales los están en juego. Pero hay mucho más por explorar: algunas áreas en la parte superior del cuerpo también pueden ser muy divertidas y excitantes. Sí, estamos hablando de alcanzar el clímax estimulando los pezones, una técnica conocida como nipplegasm.

Cuando se estimulan los pezones se libera en el cuerpo una sustancia llamada oxitocina, responsable de las contracciones y espasmos genitales que ayudan a alcanzar el orgasmo. Y aunque no a todos les agrada que les toquen, acaricien, besen o laman sus pezones, puede valer la pena hacer algunos intentos para conocer mejor su sensibilidad. Si a tí o a tu pareja no les gusta, no lo fuercen. Pero consideren que las experiencias de dolor o placer pueden modificarse con el tiempo, así que nunca se rindan al primer intento: vuelvan a «visitar» la zona en un par de semanas y… ¡quizás ambos se sorprendan gratamente!

Algunas técnicas

Si deseas experimentar con los pezones, concéntrate en el proceso en lugar del resultado y considera algunas de estas técnicas:

1. Desarrolla la anticipación y despierta gradualmente las terminaciones nerviosas en el pezón y la areola: estimula los alrededores del área para atraer la circulación a la región y despertar las terminaciones nerviosas sin tocar el pezón en primer lugar.

2. Combina la estimulación del pezón con la de otras áreas: la monotonía nunca es buena consejera; no necesitan designar un «Martes de pezón», «Miércoles de clítoris» y «Jueves de pene». En lugar de eso, jueguen, alternen varios métodos de estimulación e incluyan movimientos y caricias en el clítoris o el pene, mientras estimulan sus pezones al mismo tiempo. Justo antes del orgasmo, retrocedan y enfoquen solo sus pezones para ver cómo responden sus cuerpos.

3. Varía la intensidad: mucha gente trata los pezones como si fuesen perillas de radio, Pero al igual que otros tejidos sexualmente sensibles, los pezones generalmente requieren ser estimulados gradualmente. A medida que los nervios se despiertan y la química de su cuerpo está en modo de alta excitación, a algunas personas les gusta subir la intensidad y a otras bajarla. Nunca creas que hay un modo «predeterminado» de tratar con los pezones: consulta con tu pareja, observa cómo reacciona a tus caricias y su placer (y el tuyo) será mucho más intenso.

4. Juega con la temperatura: calentar los pezones a través del uso de agua tibia, o con la succión de la boca y la lengua calientes aumentan el flujo sanguíneo y el placer. La alternancia frío-calor, con el uso de cubitos de hielo y luego caricias tibias con la mano, la boca o la lengua, también puede ser muy efectiva y placentera.

5. Estimula lentamente el área: cuando los pezones son estimulados, aumentan los niveles de oxitocina, el flujo sanguíneo y las contracciones genitales. Mover la lengua o la yema de los dedos por el pezón y la areola circundante ayudará al potencial orgásmico de tu pareja.

6. No tengas miedo de experimentar: incluso el cuerpo de una misma persona necesitará diferentes tipos de estimulación en distintos momentos del mes, como pasar de un toque muy ligero a una fricción más intensa. Por ejemplo, las mujeres tienden a obtener un mayor placer de un pezón que del otro. Experimenta con lo que se siente mejor: lamer, sacudir, frotar, respirar en caliente o soplar bien cerca del pezón pueden despertar sensaciones agradables o no, lo fundamental es descubrir y descubrirse para darse mutuamente el mayor posible.

7. Conéctate en un nivel íntimo: el mayor afrodisíaco es el deseo mutuo y la conexión con tu pareja a un nivel íntimo. Besar, mordisquear, lamer, hablar sucio y mantener el contacto visual pueden agregarse a la probabilidad de orgasmo desde cualquier parte del cuerpo.

8. El tamaño y el sexo no importan: por último, pero no menos importante, abandona la obsesión por el sistema métrico. No importa si eres hombre o mujer, ni si tienes los pezones (o los senos) grandes o pequeños. La sensualidad y el placer no saben de medidas. Simplemente juega con tu pareja, explora, estimula y disfruta de las sensaciones que pueden brindarles sus pezones. ¡No se arrepentirán!

Fuentes: es.healthinfusedblog.com, veintitantos.com, yoamoloszapatos.com

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