Categoría :

¿Crees que te has enamorado de tu mejor amigo/a? ¿Estás pensando en decirle lo que sientes pero tienes miedo de que se estropee la relación que tienen hasta ahora? Antes de dar el paso, lee estos consejos.

¿Desde hace un tiempo notas que tu amigo/a te atrae? ¿Te encantaría que pudieran tener una relación de pareja, pero te da miedo arruinar su amistad? ¿No sabes si a él/ella le ocurre lo mismo? ¿Te gustaría saber si lo que sientes es verdadero o sólo una ilusión pasajera? Antes de lanzarte a la piscina, lee atentamente lo que nos contó una psicóloga sobre las relaciones que nacen de una amistad, porque aunque gozan de muy mala fama, tienen muchas probabilidades de éxito.

“El amor es un sentimiento que puede surgir a partir de una amistad, cuando las dos personas comienzan a compartir cada vez más tiempo juntos, lo que da lugar a un conocimiento más profundo y por tanto, a que vaya creciendo la afinidad y el interés por el otro, algo que puede generar confusión acerca de los verdaderos sentimientos”, dice la psicóloga española Lara Garrido.

¿Cariño o amor?

¿Quieres tanto a tu amigo/a que no sabes si estás confundiendo cariño con amor? Como apunta Garrido, en primer lugar es importante determinar la intensidad de nuestros sentimientos. “Por lo general, el amor en sus inicios se manifiesta a través de emociones muy intensas, que a menudo se acompañan de manifestaciones físicas como aceleración del corazón o las famosas mariposas en el estómago”, añade.

La psicóloga señala una serie de indicadores que apuntan a que la relación ha traspasado la barrera de la amistad: “Una mayor necesidad de intimidad y proximidad física con la otra persona, descubrirte pensando constantemente en él/ella, deseo de compartir más tiempo juntos y celos o frustración cuando sale con otras personas”. ¿Te ocurre todo esto? Entonces es muy posible que tu amigo/a esté empezando a a ser algo más para ti…

¿Te atrae sexualmente?

Que tengas ganas de acostarte con tu mejor amigo/a, ¿es una señal de que hay algo más que una amistad? Como nos aclara Garrido, no necesariamente: “Si se produce enamoramiento, aparecerá deseo sexual con toda seguridad, pero también podemos sentirnos atraídos por una persona por la que no tenemos ningún interés más allá del propio sexo”, dice Garrido. O sea, que podemos tener ganas de sexo con esa persona especial, pero no quiere decir que nos hayamos enamorado.

“Por eso el deseo sexual por sí solo no es indicativo de sentimientos de amor y tendremos que prestar atención a otras señales: si nos apetece compartir inquietudes, ver más a menudo a esa persona y hacer planes que trascienden el ámbito sexual, probablemente lo que sentimos sea algo más que una simple amistad”.

¿Se lo digo?

Después de las mariposas en el estómago, de saber que lo que sientes es más profundo y que estés pensando en tus sesiones de sexo compartidas, ya tienes claro de que te estás enamorando de tu mejor amigo/a pero, ¿cómo decírselo? ¿Y si él/ella no siente lo mismo? “Antes de tomar esta decisión, lo más importante es estar muy seguro acerca de los propios sentimientos, ya que al confesar nuestro amor, corremos el riesgo de perder la amistad”, dice Garrido. Por ello, esta psicóloga recomienda, si aún no hemos aclarado lo que sentimos, no precipitarnos y esperar a tener la seguridad plena.

¿Y cómo saber si la otra persona siente lo mismo? “Cuando hay sentimientos que trascienden la amistad, generalmente se producen ciertas señales a las que debemos prestar atención”, aclara Garrido ¿Un truco? “Podemos allanar el terreno conversando sobre asuntos amorosos, o darle a entender que nos gusta a través de nuestra actitud y lenguaje corporal. Su reacción nos dará pistas acerca de si también le interesa algo más que nuestra amistad”. Trata de no perderte ninguna «señal» que se produzca en esos momentos.

Si finalmente te decides a confesarle tus sentimientos, Garrido recomienda escoger muy bien el momento y el lugar adecuado para hacerlo, en un sitio donde puedan estar tranquilos, solos y con tiempo suficiente para hablar.

Cómo pasar de la amistad al amor

¿Los dos quieren algo más que una amistad? ¡Felicidades! Según Garrido, “ser amigos antes que pareja cuenta con grandes ventajas que no debemos pasar por alto, ya que la otra persona nos conoce tal y como somos”. “La certeza de gustar a la otra persona con nuestras virtudes y defectos nos aleja de la necesidad de intentar aparentar lo que no somos y de la incertidumbre de decepcionar cuando nos conozcan de verdad”, añade.

Pero esto no garantiza al cien por cien el éxito de la relación. Como dice la psicóloga, “aunque como amigos se conocen, el amor es un terreno desconocido para ambos y pueden sorprenderse, ya que las personas pueden cambiar bastante de una faceta a la otra”. ¿Lo mejor? “Avanzar de forma gradual, dejando espacio para la comunicación”.

Por ahora casi todos son ‘pros’ ¿Algún ‘contra’? “Aunque la experiencia es un grado y conocerse previamente pueda ofrecer ventajas, el paso de la amistad al amor no está exento de contras. Quizá como amigos tuvimos acceso a cierto tipo de información sobre defectos, errores del pasado y especialmente anteriores relaciones, que habitualmente no se facilita a una nueva pareja. Debemos tener esto en mente y contar con la madurez suficiente para no utilizarlo como arma en la relación”, señala la experta.

Pero hay más. Como recalca Garrido, “el paso de amigos a pareja implica un gran riesgo, ya que de fracasar, además de una pareja perderemos a un amigo”. “Por ello es fundamental que ambas partes estén totalmente seguras de sus sentimientos antes de embarcarse en una relación amorosa”, añade.

¿Y si sale mal?

La posibilidad de fracaso siempre está ahí. ¿Qué hacer entonces? ¿Será posible recuperar de nuevo la amistad o desaparecerá la relación por completo? “Recuperar la amistad tras un desengaño amoroso es difícil, pero no imposible; dependerá de la disposición de las dos personas y por lo general requerirá algún tiempo”, dice Garrido.

¿Lo mejor? Espacio y tiempo, como sostiene la especialista: “Tras un desengaño amoroso es necesario tomar algo de distancia para poner en orden nuestros sentimientos y poder asumir el rechazo. Si continuamos en contacto, podemos caer fácilmente en la trampa de crearnos falsas ilusiones y reabrir las heridas. En estos momentos conviene intentar seguir con nuestra vida habitual y apoyarnos en otras amistades”.

Una vez asumidos los sentimientos de la otra persona y superada la decepción, si ambos lo desean, será posible recuperar la amistad, como apunta la psicóloga. Pero, como dice Garrido, “probablemente las cosas entre ustedes no serán exactamente igual que antes, lo que no significa necesariamente que sea peor, ya que tras quedar aclarados los sentimientos, irán con mucha más cautela y sabrán qué esperar uno del otro”.

Fuente: elle.com/es/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.